Niños con necesidades especiales y Terapia craneosacral

10.08.2015 09:29

 

La infancia es uno de los ámbitos en los que la terapia craneosacral biodinámica muestra especiales e interesantes aplicaciones y efectos. Ya desde el mismo parto y antes, son muchos los sucesos que pueden condicionar al bebé y niño, tanto directamente de un modo físico (forceps, cesáreas, maniobras obstétricas, lacnatcias alteradas, etc., etc.,) como indirectamente a nivel emocional y espiritual.

 

Dentro de la infancia, la terapia craneosacral biodinámica (TCSB en adelante) puede ayudar en diferentes trastornos, siempre como un elemento más en el abordaje multidisciplinar que se debe de realizar en casos de niños con necesidades especiales. A nivel general, la TCSB trabaja con las emociones y el estrés que se despiertan en estos niños producto de una sociedad y un entorno que no siempre les provee un trato adecuado a sus necesidades y desde la normalidad.

 

En el ámbito de la dislexia, al trabajar con las biodinámicas craneosacrales permitimos la creación de un campo integrador entre diferentes zonas cerebrales y del sistema nervioso, facilitando la eliminación de puntos de restricción y que así zonas del lenguaje funcionen mejor.

 

Al trabajar con los patrones de tensión del organismo infantil, la TCSB ayuda a que niños con trastornos del espectro autista se sientan más tranquilos, seguros y presentes en el mundo que les rodea.

Este alivio de tensiones también muestra efectos beneficiosos en niños con TDAH (Trastorno por déficit de atención con hiperactividad); facilitar que las biodinámicas craneosacrales se normalicen, provee a estos niños sensaciones de seguridad y mejoras conductuales.